El color en la fotografía nos ayuda a resaltar elementos dentro de nuestra composición e influye significativamente en el impacto emocional que nos transmite una imagen. De hecho, el color es imprescindible en el lenguaje y la comunicación visual. En este sentido, una imagen tomada a color o en blanco y negro, puede evocar dos ideas diferentes en un mismo observador/a. De ahí que sea muy importante entender el color para lograr un mensaje u otro con una imagen.
En mi opinión, en fotografía deportiva el color es fundamental, al igual que lo es en fotografía de paisaje. Normalmente descarto fotografías en blanco y negro, salvo rara excepción como algún retrato de un deportista o una imagen de un ciclista en una ciudad o entorno urbano, por citar dos ejemplos.

Cada color tiene un significado o, dicho de otra forma, evocan en nosotros diferentes sentimientos y emociones. Veamos cuales son:
- Amarillo: Este color se relaciona con la fuerza, la acción, la riqueza, la abundancia y la felicidad. Es el color de la luz y el calor.
- Rojo: Se asocia con la vitalidad, también con fuerza, peligro, agresividad y la virilidad. Es un color enérgico y excitante.
- Azul: Este color transmite confianza, representa la tranquilidad y la frescura y lo solemos relacionar con el agua y el cielo.
- Verde: Representa esperanza, acción y juventud. Lo solemos asociar a las plantas, a lo bio y lo ecológico. También incita a la relajación y al bienestar. No es casualidad que los médicos en los quirófanos acostumbren a vestir de azul o verde.
- Naranja: Este color se asocia con la acción, con el entusiasmo y también con la juventud. Es un color que invita al optimismo.
- Violeta: Se relaciona con el misterio, la sofisticación y la elegancia.
- Blanco: Es el color de la inocencia, la pureza y la paz.
- Negro: Normalmente lo asociamos a lo malo, la destrucción, a lo negativo, a la oscuridad, etc. De hecho, lo relacionamos con la noche, pero también representa la elegancia, la sobriedad y la formalidad. En el deporte el color negro evoca poder, fuerza, control y sacrificio. Iría muy bien con deportes de fuerza como el boxeo o rugby.
- Gris: Es un color neutro. Se asocia con la indiferencia y la inseguridad. Lo relacionamos rápidamente con los días nublados. En cierto modo, se trata de un color camaleónico porque dependiendo de los tonos de los otros colores, puede parecer más claro o más oscuro. Es muy útil para transmitir armonía.
Como has podido comprobar, dependiendo del color que predomine en una imagen podemos evocar unas sensaciones u otras, y como fotógrafo/a, deberías tenerlo en cuenta a la hora de apretar el botón de obturación de tu cámara. Recuerda, lo importante no es la imagen en sí misma, sino el mensaje que transmites con la misma. En este sentido, ¿no te aburre ver siempre las mismas imágenes en una prueba de MTB?. Sí, los saltos son espectaculares, ¿pero en qué te diferencia de otros fotógrafos/as? Son imágenes que cualquiera puede hacer, pero lo complicado es comunicar algo con esa imagen. ¿Quién dijo que hacer fotografía es simplemente apretar un botón?
Hay una herramienta importante: el círculo cromático. Se trata de una representación ordenada de los colores, en los que se representan los colores primarios y los derivados de sus mezclas. Existen dos versiones: la clásica, que considera primarios los tonos puros del amarillo, rojo y azul; y la RGB, que considera al rojo, al verde y al azul los colores primarios. Sin entrar en profundidad y para no teorizar sobre los mismos, nos quedaremos con la versión RGB porque el rojo, el verde y el azul son los mismos colores a los que reaccionan las células sensibles de nuestros ojos y, también, porque el modelo RGB es el que el usa nuestros monitores, móviles y cámaras.
Lo interesante del círculo cromático es que nos ayuda a combinar los colores en función de las sensaciones que deseemos despertar en los observadores atendiendo a dos conceptos claves: la armonía y/o el contraste.
Hablamos de armonía cuando seleccionamos colores próximos en el círculo cromático, con variaciones suaves y gamas tonales similares. Generalmente esto suele funcionar porque al cerebro le resulta agradable y natural.
Sin embargo, cuando tenemos una escena con colores contrastados también suele funcionar y para conseguirlos debemos trabajar con colores opuestos en el círculo cromático (colores complementarios). Es decir; rojo-verde; violeta-amarillo; y naranja-azul. Los colores complementarios se intensifican entre sí y nos despierta diferentes sensaciones. Además son especialmente útiles para acentuar y destacar elementos. Pero para evitar una sensación caótica uno de los colores por lo general debe predominar sobre el otro.
Las aplicaciones prácticas de lo anterior, en fotografía deportiva, son varias:
- Si estás intentando hacerte un portfolio y vas a una prueba deportiva. Analiza el entorno y decide el color de la indumentaria del deportista que mejor se adapta. Por ejemplo, si hay vegetación, céntrate en alguien que vista de rojo. Si te encuentras en un lugar con un ambiente muy seco y árido en el que predomina los tonos anaranjados, sería buena idea que te centraras en quien tenga una indumentaria azul.
- Si vas hacer una sesión de fotos o retratos. En este caso puedes controlarlo prácticamente todo (luz, localización, hora de la sesión), no dudes en indicar a tu modelo como debería ir vestido o vestida. No es aconsejable dejarlo a la improvisación.
- Analiza el deporte y qué valores transmite o qué ideas se asocian con ese deporte. Por ejemplo, en el boxeo sería ideal que la indumentaria fuera negra, los guantes rojos o negros y el ambiente tendiera a tonos oscuros. Obviamente, aquí la iluminación con flash es imprescindible. El color negro en deporte transmite fuerza, poder y control. Emociones que encajaría perfectamente con el boxeo. Otro ejemplo, si vas a fotografiar un deporte donde la descarga de adrenalina es importante, por ejemplo un descenso de mountain bike, entonces debería aconsejar indumentaria de color rojo.
- Cuidado con el color negro porque suele ser el color más dificil de fotografíar cuando el fondo es muy claro dado que el contraste entre el protaganista y la escena es tan grande, que el color negro saldrá empastado y constará sacarle detalles. En este caso, prueba a cambiar la medición de la exposición de tu cámara a modo puntual, a costa de poder quemar el cielo. Tendrás que probar y buscar el mejor equilibrio posible.
Espero que te haya sido útil la información de este post y recuerda, la fotografía no es solo apretar un botón de la cámara, sino que requiere un proceso de previo de maduración de una idea para comunicar un mensaje. Es lo que marcará la diferencia entre tú (un buen fotógrafo/a) y otro.

